Los motores de segunda mano, ya que están ahí, deben ser utilizados por nosotros para lograr un resultado pertinente, y sobre todo para conseguir que nuestro coche siga funcionando con corrección y de la manera más adecuada posible. Ha llegado el momento de admitir que la crisis no puede solventarse sin poner en marcha algunas herramientas que son de verdad necesarias para lograr resultados interesantes. Así que vamos a ver qué ventajas nos proporciona confiar en un elemento de ocasión que ha llegado, admitámoslo, para demostrarnos que las cosas bien hechas bien parecen.
Lo primero que nos llama la atención es lo que ya hemos dejado caer: confiar en estas piezas es ahorrar dinero. Pues sí, de repente los tiempos nos han mostrado su peor cara y nos han advertido de manera admonitoria: tenemos que evitar los despilfarros sí o sí. Por eso un elemento para el coche que nos haga ahorrar sí que nos interesa.
Por otra parte no podemos ahorrar si antes no hemos decidido que vamos a comprar con calidad. Hay un refrán muy de siempre que afirma que lo barato sale caro, pero eso ocurre únicamente cuando no nos aseguramos de lo que estamos adquiriendo, así que teniendo claro que lo que nos importa es terminar comprando cosas que merecen la pena, la conclusión es obvia: hay cosas baratitas que, al haber sido revisadas, nos ofrecen su mejor cara al mejor precio.
Un tercer punto de interés radica en saber si la pieza que estamos adquiriendo está bien reciclada o no. De repente nos han inculcado la importancia que tiene el reciclado de todo lo que se ponga por delante de nosotros, así que estaría bien que supiéramos que con un motor usado estamos dándole otra oportunidad al medioambiente, porque de repente estamos instalando en nuestro vehículo un elemento que proviene de otro coche, esto es, que ha sido revisado con anterioridad, y que ha venido para demostrarnos que sí, que las cosas tienen que hacerse con corrección desde el momento en el que confiamos en poner en marcha un coche roto con elementos de color verde…
Y por supuesto no olvides una cuestión de lo más lógica: si tú no instalas ese motor usado en tu coche puede que esa pieza se quede para los restos en un desguace de mala muerte, contaminando el terreno y sin poder ser usada en otro coche. Así que digamos que instalarla en nuestro automóvil es un ejercicio de responsabilidad que el planeta, algún día, nos agradecerá enormemente. Por tanto seamos responsables por una vez y hagamos las cosas bien, dado que ha llegado el momento de ser responsables con nuestros recursos, de darle al coche que tenemos una segunda oportunidad y de convencernos, a nosotros y a nuestro bolsillo, de lo mucho que ganaremos con la segunda mano mecánica…